LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO EN CORREOS Y TELÉGRAFOS  


José María Marcos Espinosa
Director de Planificación Estratégica de Correos y Telégrafos
Artículo publicado en la revista del Club Intelect 2000


Tras una breve descripción de la realidad de Correos y Telégrafos se aborda la necesidad de establecer programas de Gestión del Conocimiento para hacer frente a un entorno en rápida mutación y se describen finalmente las actividades puestas en marcha en esta línea.

La Gestión del Conocimiento se aborda como una herramienta para modernizar una entidad pública y para mantenerla competitiva, todo ello con el objetivo claro de pasar del conocimiento a la acción.

GENERALIDADES SOBRE CORREOS Y TELÉGRAFOS

Correos y Telégrafos es una Entidad Pública Empresarial, dependiente del Ministerio de Fomento, encargada de la prestación de servicios postales y telegráficos.

En particular, desde julio de 1998, Correos y Telégrafos es el operador encargado de la prestación del Servicio Postal Universal, que es el conjunto de servicios postales que el Estado garantiza a todos los ciudadanos y empresas del país, en condiciones de fácil acceso y a precios asequibles.

En esta prestación Correos no está solo, ya que la entrada en vigor en dicha fecha de la Ley del servicio postal universal y de liberalización de los servicios postales consagra la coexistencia de un reducido sector reservado con la de un amplio sector en competencia, en el que pueden actuar otros operadores públicos o privados.

Por ejemplo, en el ámbito del correo urbano, Correos tiene la obligación de prestar el servicio en cualquier localidad, independientemente de su población y situación geográfica. Sin embargo, otros operadores pueden optar por prestar el servicio en aquellas localidades cuya  densidad de población o volumen de correo resulten rentables. Los segmentos con mayor desarrollo comercial, como la paquetería, los envíos urgentes o exprés y la publicidad directa, están completamente liberalizados.

Para hacer frente a sus obligaciones, Correos cuenta con una organización que cubre la totalidad del país. La complejidad de la gestión diaria se demuestra con las cifras que se señalan a continuación.

Con una plantilla de casi 65.000 empleados, ocupa el primer puesto en número de efectivos en cuanto a empresas individuales, sólo superado por el Grupo Telefónica. La red de puntos de atención alcanza la cifra de 10.500, de los que 4.100 son oficinas. Correos cuenta, asimismo, con casi 35.000 buzones en todo el territorio nacional.

Cada día, por la red de Correos circula un volumen de 16 millones de objetos postales de todo tipo, lo que totaliza una cifra anual de más de 4.500 millones de envíos, transportados por una flota de 8.600 vehículos propios y 600 contratados.

Los ingresos anuales alcanzaron, en 1998, la cifra de 189 millardos de pesetas, siguiendo la línea de incremento constante y significativo de los últimos tres años, lo que unido a un crecimiento sensiblemente inferior de los gastos ha permitido reducir el déficit de explotación desde 36.000 (1996) a 6.000 millones de pesetas (1998).

La información y el conocimiento para la gestión de una organización tan compleja son importantes, pero lo que se ha vuelto verdaderamente crítico para la supervivencia estratégica de la organización es otro género de información y conocimiento.

Como en otros sectores, el impacto de la globalización, la desregulación y liberalización de la economía, el avance tecnológico y la aparición de productos sustitutivos, la existencia de clientes y empleados más exigentes, plantean nuevas exigencias de conocimiento estratégico que se van a describir a continuación.

LA NECESIDAD DE GESTIONAR EL CONOCIMIENTO

La transformación acelerada del entorno en el que se desarrolla la actividad de Correos y Telégrafos, así como los cambios en su estatuto jurídico, han producido un cambio en los campos de conocimiento demandados en la organización.

En la situación anterior, primero como dirección general y posteriormente como organismo autónomo, el énfasis fundamental tenía que ver con lo que podría denominarse conocimiento interno.

El Reglamento de los Servicios Postales, que establecía de manera detallada las características de prestación del servicio, era el cuerpo de conocimiento esencial. La garantía de los derechos de los usuarios en un mercado cuasi monopolístico de hecho ( que no de derecho ) y la exactitud en la prestación de los servicios eran las directrices básicas de la organización.

En este contexto, puede encontrarse una clara justificación para la existencia de un órgano de inspección fuerte, encargado de asegurar el cumplimiento de la reglamentación y constituido por eruditos en ésta.

Por otra parte, como en la mayoría de las organizaciones de corte clásico y de grandes dimensiones, se seguía el axioma de la información es poder. La inexistencia de sistemas de información compartidos permitía la aparición de redes propietarias de información interna, que aseguraban la necesidad de contar con sus dueños para la toma de decisiones.

Fuera de determinados círculos, la información que llegaba era prácticamente inexistente.

Sin embargo, los acontecimientos recientes han hecho cambiar de manera brusca este paradigma. El conocimiento requerido ha pasado a ser fundamentalmente externo, de hechos situados puertas para afuera de Correos.

De una parte, la realidad del mercado competitivo se ha impuesto sobre la situación de monopolio. El conocimiento de las características del mercado, compuestas por las necesidades de los clientes y la actividad de los competidores, se ha vuelto esencial, como en cualquier empresa.

Asimismo, la complicación en la propia cartera de productos y servicios ha ido creciendo, incluyendo la preparación de ofertas personalizadas para diferentes clientes. En este sentido, a modo de ejemplo, puede señalarse la dificultad de hacer llegar a todos y a cada uno de los puntos de atención las características de los productos financieros que Correos comercializa como agente de una entidad bancaria.

De otra parte, como consecuencia de los cambios en el marco jurídico propio y en el del mercado se hace preciso adquirir nuevas competencias no disponibles anteriormente en la organización: legislación mercantil y de defensa de la competencia, contabilidad privada, elaboración de planes de negocio y valoración de empresas, etc.

Otro conocimiento esencial en la nueva etapa es el de la evolución de la tecnología. La aplicación de las nuevas tecnologías, tanto desde el punto de vista de los procesos ( visión convencional ), como desde el de los productos ( visión actual ) es un elemento clave para competir.

Por otra parte, el deseo de tomar parte activa en la internacionalización, de manera análoga a otros operadores postales, hace que Correos esté potenciando su división internacional, con el objetivo prioritario de defender sus intereses en Europa y de desarrollarse en otros mercados, como el de Iberoamérica.

De nuevo, la defensa de los intereses en Europa hace necesario conocer la regulación europea, tanto en materia postal como en materia de competencia, así como los movimientos de los competidores en la preparación de alianzas y joint-ventures.

En cuanto a Iberoamérica, el deseo de Correos de prestar servicios de asistencia técnica a los operadores de países en desarrollo o incluso de entrar en procesos de privatización, hace necesario que se identifique el conocimiento disponible en las personas de la organización: es preciso contar con una base de expertos que indique asimismo su campo de especialidad.

INICIATIVAS EN GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

Para adquirir o generar y difundir el conocimiento necesario en su nueva etapa, Correos ha puesto en marcha diversas acciones, dirigidas tanto a la captura y difusión del conocimiento interno como a la del externo.

En primer lugar, una organización como Correos, con una red de oficinas dispersa y con una plantilla muy elevada, requiere la puesta en marcha de sistemas que permitan aflorar y difundir las mejores prácticas e iniciativas de su personal.

En este sentido, en el marco del Año de la calidad, se ha puesto en marcha recientemente un programa de identificación y reconocimiento de sugerencias y mejores prácticas.

Este programa está soportado por una red de coordinadores territoriales de calidad, cuya misión es canalizar y evaluar el flujo de aportaciones del personal. Las sugerencias y mejores prácticas identificadas como válidas por esta red se premiarán y difundirán al conjunto de la organización. Para apoyar la comunicación entre los coordinadores y, para evitar repeticiones o superposiciones, está previsto constituir una comunidad virtual de usuarios sobre la Intranet corporativa.

Asimismo, recientemente se ha puesto en marcha un proyecto para inventariar el conocimiento formalizado por escrito en publicaciones, informes y otros documentos. Un nuevo centro de documentación, accesible también a través de la Intranet, asegurará la disponibilidad de la información para todos los empleados y directivos.

La creación de un Instituto Postal de Estudios Superiores, con funciones de docencia e investigación, es el paraguas de las actividades de captura, generación y difusión del conocimiento especializado.

Desde el punto de vista del conocimiento externo se han puesto en marcha también diversas medidas con el objetivo de incrementar las posibilidades de captura.

Correos ha incrementado su presencia en foros y conferencias, asociaciones especializadas y organizaciones internacionales. A modo de ejemplo, Correos pertenece desde el año pasado a las tres asociaciones nacionales de la calidad: la AEC, el Club de Gestión de Calidad y la Fundación Iberoamericana para la Calidad. La pertenencia a estas asociaciones permite conocer las mejores prácticas puestas en marcha por empresas y organizaciones avanzadas en materia de calidad, así como participar en experiencias de benchmarking.

Por otra parte, Correos ha apostado también por el uso de Internet para la captura de información relevante acerca de sus competidores y de la evolución de la regulación, de la tecnología y de los productos y servicios que demanda el mercado.

Como conclusión, puede señalarse que la Gestión del Conocimiento es clave no sólo para las empresas, sino también para las entidades y administraciones públicas. La necesidad de innovar para adaptarse a las nuevas necesidades de clientes o usuarios, la de prestar servicios de calidad o la de transformarse profundamente para ser capaz de seguir siendo relevante en un nuevo entorno, obligan a establecer programas estructurados de Gestión del Conocimiento en las organizaciones, particularmente en las más complejas por sus dimensiones o estructura.

Sin embargo, la Gestión del Conocimiento no debe enfocarse como un fin en sí misma. En palabras de Thomas H. Huxley, “ la gran finalidad de la vida no es el conocimiento, sino la acción “.

La apuesta de Correos pasa por la utilización de las facilidades que brindan las tecnologías de la información en la creación de comunidades virtuales conectadas a través de la Intranet corporativa, que permitan movilizar el conocimiento de la organización para la innovación y para la toma de decisiones estratégicas y de gestión.