La
creación de conocimiento organizacional (Nonaka, 1995)debe entenderse como la capacidad orgánica para generar
nuevos conocimientos, diseminarlos entre los miembros de una
organización y materializarlos en productos, servicios y
sistemas. Es la clave del proceso a través del cual las firmas
innovan.
El
concepto general de gestión
del conocimiento implica básicamente el desarrollo de la
gestión estratégica de las siguientes áreas (Blanchart, 2000):
-
Gestión
de la información
-
Gestión
de inteligencia
-
Gestión
de documentación
-
Gestión
de recursos humanos
-
Gestión
de innovación y cambio
-
Organización
del trabajo
Se
trata entonces de un proceso formal
y de carácter integrador,
cuya implementación está orientada en base a la respuesta a los
siguientes interrogantes:
-
¿Qué
procesos de nuestra organización tienen el mayor impacto en
la línea de resultados?
-
¿Qué
conocimiento, si lo tuviéramos en la organización, permitiría
que esos procesos funcionaran con mayor efectividad?
-
¿Ese
conocimiento ya está en la organización, pero no llega a los
lugares adecuados en el momento preciso?¿O es un conocimiento
que tendremos que adquirir fuera de la organización?
-
¿Quién
utiliza el conocimiento?
-
¿Cómo
podemos empezar a transmitir conocimiento a las personas?
2.
¿Cuáles son las dimensiones de la creación del
conocimiento organizacional?
La
creación del conocimiento se produce en dos dimensiones: epistemológica
y ontológica (Nonaka,
1995). La clave de la creación de conocimiento es la movilización,
conversión e interacción entre el conocimiento tácito y el explícito
en los niveles individual, grupal, organizacional e
interorganizacional. Cuando la interacción entre el conocimiento
tácito y explícito se eleva dinámicamente de un nivel ontológico
bajo a otros más altos, surge una espiral.

3.
¿Cuál es la relación existente entre Gestión del
Conocimiento y Tecnologías de Información?
Si
consideramos un continuo conformado por datos
– información – conocimiento, la última dimensión surge
de la eficaz gestión de las dos anteriores.
Ya
que:
El grado de participación humana entonces, aumenta a medida que
avanzamos en este continuo (Davenport, 1999).
Las tecnologías de información inciden especialmente sobre las
dos primeras dimensiones y contribuyen a facilitar la generación
de la tercera, pero no son suficientes, ya que las computadoras
son idóneas para ayudarnos a manejar datos, menos aptas para la
información y mucho menos para el conocimiento.
Es
por ello que, en una trilogía de personas
– procesos – tecnología, la gestión del conocimiento
ponga énfasis en las personas como procesadores de símbolos para
generar nuevas
significaciones y procesos, dejando a la tecnología como una
herramienta necesaria, pero relegada al último lugar.
4.
¿Cuáles son los beneficios resultantes de aplicar Gestión
del Conocimiento? ¿Por qué resulta un imperativo para las
organizaciones de hoy?
En
una época caracterizada como la Era de la Información, con una
altísima tasa de crecimiento tanto en el ritmo como en la
profundidad de los cambios; el imperativo es: innovar
o quedarse atrás. Esta versión aggiornada del “adáptate o
muere” darwiniano exige a las organizaciones recrearse
permanentemente generando nuevas significaciones en su interacción
con el entorno, lo que a su vez recrea
el entorno.
A
tales efectos, la implementación de Gestión del Conocimiento les
permitirá alcanzar:
-
El
encuentro de una diferenciación estratégica.
-
Ser
capaces de producir nuevo conocimiento mediante la
experiencia, las aptitudes y el cambio actitudinal en la
cultura organizacional.
-
Mejorar
la comunicación.
-
Identificar
y calificar las fuentes de conocimiento y ser capaces de
transferirlo eficazmente.
-
Estar
en condiciones de poder medir los resultados a partir de los
datos, información y conocimiento dentro y fuera de la
organización.
-
Acortar
los tiempos en los proyectos de planeamiento.
-
Optimizar
los procesos, incrementando la productividad.
-
Utilizar
en mayor grado los recursos existentes dentro de la organización.
-
Posibilitar
la creación de un círculo virtuoso entre el aprendizaje
individual y el de la organización en pleno.
5.
¿Se
pueden efectuar mediciones sobre los procesos de Gestión del
Conocimiento?
Sí.
Ya que, pese a que estamos gestionando un intangible, la Gestión
del Conocimiento está generando un nuevo tipo de capital - el
Capital Intelectual -, y en este sentido resulta factible la
construcción de índices para la medición cualitativa y
cuantitativa del mismo.
6.
¿Cuáles
son los principales riesgos resultantes de la mala implementación
de esta metodología de gestión?
Dependiendo
de la cultura institucional de la organización adoptante, el
riesgo más frecuente está dado en confiar
excesivamente en la tecnología e instalar de entrada una base
de datos confiando en que la gente hará sus aportes de manera
espontánea, sin haber generado primero las políticas adecuadas.
Otro
factor de riesgo está dado en comenzar
con un programa demasiado ambicioso, ya que compartir el
conocimiento es algo antinatural. Por ello es preferible comenzar
con un proyecto piloto que permita medir con claridad los
resultados en un lapso de un año.
Por
último, el mayor peligro consiste en insular
el proyecto, convertirlo en dominio de unos pocos
“iluminados” y no involucrar a toda la organización en él.
Para
ello, la participación activa de la gerencia y el ejercicio del
liderazgo constituyen elementos fundamentales de éxito.
7.
¿Se puede aplicar la
Gestión del Conocimiento a cualquier tipo de organización,
incluso las organizaciones del Estado?
Sí,
se puede aplicar a todo tipo de organizaciones. Pero en
particular, las organizaciones del Estado disponen de una ventaja
comparativa sustancial respecto a sus pares del ámbito privado:
una estabilidad laboral sensiblemente
superior.
Ello
proporciona una base de conocimiento institucional sólida sobre
la cual establecer las estrategias para elevar los niveles de
aptitud recuperando la capacidad dialógica de sus miembros.
En
este sentido, la Gestión del Conocimiento rescata cierto sentido
antropológico de observación de los usos informales en los que
las personas se basan para “hacer que las cosas salgan”,
trasladándolos luego al resto de la organización.
8.
¿Qué diferencia a la Gestión del Conocimiento de las
otras áreas de gestión (RRHH, Sistemas de Información,
Organización, etc.)?
Esencialmente,
su objeto. La Gestión
del Conocimiento requiere de una Gerencia de Conocimiento,
compuesta por personas cuya principal meta sea gestionar
el conocimiento organizacional.
Si
bien la organización entera debe ser involucrada en el proceso
sinérgico de la creación de conocimiento, sea como trabajadores,
ingenieros o funcionarios de conocimiento; la responsabilidad en
la generación de políticas, estrategias y tácticas de gestión
del conocimiento es función de esta gerencia.
Por
tratarse de una actividad eminentemente política, la Gerencia del
Conocimiento debe poseer esta capacidad como primer requisito, el
que luego complementa con habilidad técnica y una profunda
interacción con las demás áreas de gestión.
9.
¿Cuáles
serán los principales indicadores de que la Gestión del
Conocimiento está operando eficazmente?
Sólo
a modo de ejemplo, citaré algunos indicadores, tales como:
-
Incremento
de los niveles de satisfacción del ciudadano usuario.
-
Elevación
de la tasa de crecimiento producto/empleado.
-
Incremento
de la participación de mercado.
-
Reducción
de los costos por producto.
-
Incremento
del índice de empleados satisfechos.
-
Incremento
cuanti/cualitativo de las comunicaciones.
-
Elevación
de los niveles de impacto por producto.
-
Crecimiento
de los índices de liderazgo.
-
Retención
de empleados.
-
Incremento
del índice de motivación.
-
Crecimiento
de la Base de Conocimiento.
-
Reducción
de los tiempos de respuesta a demandas.
10.
¿Cuál sería el principal costo de no aplicar Gestión
del Conocimiento?
Aún
cuando pueda no resultar una solución perfecta en la búsqueda de
nuevas significaciones que permitan competir con eficacia en el rápidamente
mutante entorno actual, parafraseando a Edvinsson: “Es
preferible acertar aproximadamente a equivocarse precisamente”.
No
gestionar eficazmente el principal activo orgánico en la Era del
Conocimiento puede significar simplemente una cuestión de vida o
muerte; por ello, para poder romper con las reglas que han regido
al mundo hasta el momento, es preciso primero conocerlas.